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En la mejor ubicación de Valparaíso

Un viaje al siglo XIX

Al recorrer las calles y pasadizos de esta ciudad llena de historia, vas a descubrir una parte importante de nuestro país. En el Cerro Alegre, la arquitectura del siglo XIX cuenta la historia de una ciudad cosmopolita, donde ingleses, alemanes y franceses se quedaron enamorados de este lugar y levantaron lo que hoy es nuestro barrio.

Caminar el Cerro Alegre, recorrer el puerto en lancha y asomarse a los miradores y ascensores de la época son experiencias que no te puedes perder.

La fachada de la casona: tres pisos de madera pintada de ocre, bow windows, balcones de fierro y techo de mansarda, contra el cielo azul.
La casona ocre vista desde arriba, entre los techos y las casas de colores del Cerro Alegre.
La escalera de barandas blancas y pasamanos de madera, con una lámpara de loza sobre una mesa al pie.
Un letrero de bronce con los números de las habitaciones junto a la escalera, con zócalo de madera y una lámpara de pie.
Un rosetón de yeso en el cielo, con una lámpara de vidrio colgando al centro.

Habitaciones

Diez habitaciones, todas distintas

Una suite con terraza y tina con patas de águila, tres dobles únicas, cinco dobles standard y una single.

Ver las habitaciones

La Suite: cama con cubrecama de flores lilas, puertas de vidrio abiertas a la terraza con mesa y sillas, y al fondo la tina azul.
Una tina azul con patas sobre una tarima, junto a la puerta de vidrio de la terraza y un muro de azulejos.
Habitación con vigas de madera a la vista, cama doble y al fondo un bow window con una banca bajo las ventanas.
Habitación rosada con un tapiz sobre la cama, un escritorio con silla de madera y cortinas de flores.
Habitación de muros rosados con cama doble, televisor en la pared y ventanales con cortinas que miran a la ciudad.

Vistas

La bahía y los cerros, desde la casa

La vista al mar y al Cerro Alegre se ve desde las habitaciones, el restaurante y la terraza.

Una terraza con mesa de vidrio y sillas, mirando a los techos del cerro, una iglesia con campanario y la bahía.
Una ventana abierta sobre un balcón de fierro, con las casas de colores de los cerros de Valparaíso enfrente.
Un desayuno servido en un balcón: jugo de naranja, café, frutas y huevos, con la iglesia y la bahía de fondo.
Habitación de muros rosados con una ventana alta abierta a la iglesia del cerro y la bahía.
Cuatro lámparas de vidrio colgantes bajo una cornisa de molduras.
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